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¿Qué es la voluntad?




Sigo reflexionando sobre la integración, de cada aspecto de mi personalidad y de ésta con mi alma, y me surgieron un montón de preguntas sobre la voluntad.

 

¿Qué es la voluntad? ¿Cuál es su propósito? ¿Se aprende, se ejercita, o se tiene de nacimiento?

¿Qué hace que aparezca y desaparezca? ¿Hay una única voluntad? ¿Hay una jerarquía?

¿Es la voluntad, amor?

 

La voluntad es una fuerza capaz de orientar y dirigir la energía hacia un propósito. Es decir, para que algo exista y se manifieste, es preciso intervenir en el estado actual de la cosa, ordenar, orientar y aglutinar la energía para lograr un fin determinado. Esa intervención es la voluntad.

 

Es decir, sin esta fuerza, no es posible la manifestación. Podrá haber mucha intención, planes, ideas, anhelos, metas, pero sin esa instancia ‘aglutinante’ de la energía disponible mental, emocional y físicamente, no es posible alterar ni crear la manifestación. Es como el pegamento que une las piezas, las fuerza que amasa la masa, el hilo que todo lo une, las agujas que tejen la trama. Si no está, tendré solo piezas separadas, ingredientes, ideas y sueños que quedarán sin uso, pero ocupando espacio, esperando el momento de ser dirigidas hacia un fin.

 

De modo que, la voluntad, es el ingrediente esencial para crear. Es la varita del mago. Es el motor de la vida. Son los remos que orientan la barca. Todo lo que existe tiene impreso en sí mismo la fuerza aglutinante de la voluntad. Es el puente entre un pensamiento o idea y su existencia. Si algo existe -vos, yo, una idea, una cosa- es porque intervino la fuerza de voluntad.

 

El diccionario dice que esto es una facultad consciente del ser humano, pero creo que la voluntad es inconsciente e inherente a la existencia, que por supuesto puede hacerse consciente y veremos que tiene sus ventajas. En numerología este gesto de existir se simboliza con el número 1, de la nada, del 0, se crea el 1, algo. El 1 tiene voluntad de existir. Lo mismo sucede para mí en todo lo vivo, esta fuerza aglutinante y orientadora de la energía de vida está presente por definición.

 

La prueba de que hay una voluntad inconsciente, anterior al dominio de la personalidad, más original o esencial, es que no tenemos aun la consciencia suficiente para accionar sobre esa voluntad y dejar de existir -salvo de manera artificial- y ni sabemos cuál fue el propósito con el que fuimos creados, es decir el ego no intervino en este proceso, es anterior. Pero hubo necesariamente “alguien” que ejerció esa fuerza para que existas. Ese alguien es naturalmente tu ser esencial, trascendente, tu alma, no importa tanto como lo llames mientras puedas abrirte a la reflexión que te propongo: tu propia existencia es resultado del ejercicio de la voluntad o de esa fuerza capaz de dirigir la energía con un propósito definido.

 


Es decir, hay una voluntad anterior a la voluntad de tu propio ego o personalidad.

Aquí está el punto de inflexión para mí, en relación con la voluntad. Cuando la voluntad del yo inferior, o persona, se orienta hacia el mismo propósito que esa voluntad anterior, hay avance, evolución y armonía. Cuando la voluntad el ego está en contraposición a la voluntad de tu ser espiritual, hay desgaste, hay bloqueos, hay desgano, hay sufrimiento.

 

El camino es claro y bien comprensible, pero no nos es tan fácil acceder ahí naturalmente. ¿Por qué? Porque vos, yo y cada uno no fuimos educados ni enseñados en este orden básico natural y jerárquico de la vida y crecimos totalmente escindidos de nuestro yo superior.

 

Cuando alineas e integrás tu persona a tu ser espiritual, hay un sentido de propósito superlativo. Tiras todo vos para el mismo lado. Empezás a dejar de luchar contra vos mismo, aprovechas mejor la energía disponible y vas avanzando en tu camino de evolución de consciencia.

 

Ahora bien, primero lo primero. Descubrir en vos cómo accionar esa fuerza, ejercitarla, ponerla a prueba y entrenarla es imprescindible. Esa es tu parte, tu alma ya decidió encarnar…

 

Cuando la voluntad inferior flaquea, señal de que la mente inferior tiene las riendas. La voluntad inferior es manipulable, la del alma no, así que pues acudir a reconectar con el alma, la voluntad espiritual y el propósito reorienta toda tu vida.

 

Cuando te falta esa fuerza de voluntad, o es intermitente o itinerante, de poco alcance, cuando lo que inició con fuerza se queda sin combustible a mitad de camino, es señal de que la voluntad que estás usando es la de la personalidad y ya se está agotando. Significa que el propósito que hizo accionar esa fuerza no es lo suficientemente motivador en términos de caudal o cualidad de energía. Por alguna razón, la energía no se renueva y agotas las fuerzas. El propósito o la meta tras la cual va tu ego no es suficientemente convincente para vos (tu verdadero ser).

 

No hay voluntad, no hay propósito claro. Se acaba esa fuerza de voluntad y das vueltas, entonces es tiempo de reconectarte a tu ser interno y chequear que estén en la misma página tu ego y vos. Porque es muy probable que no…. quizá el alma te está pidiendo algo antes, que integres tus sombras, tus miedos, hagas pausas, entres en calma y te des momentos que al ego lo ponen impaciente. Es que el alma no está apurada porque tiene una visión más amplia.  

  

Así, desde el timón de la mente podés accionar la voluntad, empezando por lo más básico y elemental que son los hábitos de vida. ¿Dónde y cómo estás guiando y ordenando tu mundo físico, emocional y mental?

Si entendés que la vida avanza y evoluciona dando un salto cuántico cuando tu voluntad inferior se alinea y está en sintonía con la voluntad superior, no hay duda que ese es el camino a seguir.

Aunque no sepas aún para qué encarnaste, sí sabes que hay un propósito. De modo que empezar a alinear tu instrumento con el flujo de la vida -y dejar de luchar contra él- ya es un buen negocio. Es un buen punto de inicio. Cada uno podrá tomar el escalón donde se sienta más interpelado, pero entonces tomar la decisión de poner ahí los pies es liberador.

 

Hay elección, no hay esfuerzo. Hay libertad. Hay disciplina para sostenerte en este camino, más no hay castigo ni sometimiento. Disciplina amorosa, la que está buscando orientarte hacia la vela mayor para navegar mejor, más fácil y armónicamente en la vida.

¿Querés escuchar el segundo episodio? Hacé click ACÁ 


También lo podés ver en video por mi canal de youtube o desde la web de Caballo Alado en la sección videos.


Con todo mi amor

Vicky

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