top of page

La consciencia, la experiencia y Argentina

¿Qué tienen que ver entre sí?

Para mí la consciencia es el hilo conector entre la materia y el espíritu, entre lo visible y lo sutil.

Es una vía, un nivel de perspectiva, una comprensión que une lo uno y lo otro.


El estado de consciencia es la capacidad de cada ser humano de percibir la realidad de su entorno y de conocerse a sí mismo, es decir percibir sus reflexiones, pensamientos, emociones, acciones, creencias. Es el lente por donde miramos y comprendemos el mundo. Y es completamente individual, depende de lo que cada uno vaya viviendo y como lo integre.


A medida que vivimos experiencias, vamos transformando naturalmente la visión de las cosas. Puede variar el tiempo, más consciente o menos consciente, pero este estado de percepción evoluciona y se transforma con las experiencias.

Es decir, a más experiencias más oportunidad de expandir la consciencia.

Necesitamos experiencias para que la consciencia evoluciones. Cuanto más amplio el abanico de experiencias, mayor posibilidad de evolucionar, de comprender que todo es uno, de trascender la dualidad y la división, de integrar.

Resulta interesante contrastar esta verdad con la búsqueda imperiosa del ser humano de encontrar estabilidad, siendo que mayormente se busca la estabilidad externa antes que la interna.

Pero cuando, al cabo de las experiencias esta se hace inalcanzable, ya que todo se modifica y cambia constantemente, la búsqueda finalmente se orienta hacia adentro. Al final, es solo una cuestión de tiempo (años o vidas). La orientación valedera llegará. Una vez que se comprueba que en el afuera no hay calma ni quietud, se iniciará la búsqueda en el mundo que queda, el interno. Ahí entonces la consciencia evoluciona.


Si el tipo, diversidad e intensidad de las experiencias -vividas desde el observador consciente- son el ingrediente necesario para evolucionar y crecer en consciencia, Argentina es el lugar perfecto para haber encarnado.

Como una entidad colectiva, como un Ser integrado por millones de células, Argentina me está ofreciendo una inmensidad de experiencias -muchas de ellas incómodas y turbulentas- de variadísimo tipo e intensidad. Es un entrenamiento veloz y muy preciso para expandir la consciencia.

Puedo quedarme pegada a la experiencia y polarizarme en un extremo o en el otro, en cuyo caso mi consciencia no evoluciona y me mantengo en la separatividad. O puedo ver este vaivén como una oportunidad exclusiva de experimentar más perspectivas desapegada y sin identificarme, y por lo tanto de ampliar mi cable conector, mi vía, mi percepción de la integración de lo visible y lo invisible; más oportunidades de expandir la consciencia.

Elijo esta última sin dudar.



121 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comparto una meditación para transmutar los miedos. Pueden grabársela con su propia voz, usar música si lo desean, o simplemente leerla y luego hacer su propio viaje, como salga. Que te sea útil! Esto

bottom of page