¿Dónde quiero estar?

Donde quiero estar es un taller para ejercitar la capacidad de elegir Para elegir necesitamos disipar la niebla, correr los velos, y encontrarnos Llegar hondo al corazón y decodificar lo que necesitas para alinear todo tu ser con tu alma y tu propósito

El propósito no es ninguna actividad grandilocuente. Es el servicio que prestas como ser humano al mundo ‘a cada segundo’ Si puedes ampliar tu consciencia y agudizar tu inteligencia, eres capaz de elegir cualquier camino de tu vida, de tu día, en completa armonía y equilibrio con tu Ser espiritual

Te darás cuanta cuando lo logres porque sentirás paz.

Y desde ahí podrás entonces ser tu propio guía. Este elegir, sin condicionamientos, abre puertas para que despliegues lo que traes

¿Dónde eliges estar en tus vínculos? Desde qué lugar actúas? O acaso tu enojo es quien maneja? O tu sensación de impotencia? O tus creencias de que no puedes, de que s mucho para ti, de que si elijes distinto te excluirán?

Cuánto te condiciona la crítica y el juicio del otro? Y la tuya propia? Desde qué lugar elijes hablar frente a un conflicto?


¿Qué elijes hacer con tu mente? La utilizas para ahondar un malestar, para sellar un sentir incómodo, para criticar al otro, para justificarte, para buscar excusas? Puedes ver la virtud de la mente para actuar completamente en sentido opuesto?

¿Dónde estas con tus emociones? ¿Qué tanto sabes de lo que ellas te informan? ¿Qué elijes hacer con esa información? ¿En qué emoción estás más habitualmente? ¿Dónde quieres estar?

 

El cuerpo físico es el templo de tu alma. Desde esta perspectiva ¿Qué haces con tu templo? ¿Cómo lo cuidas? ¿Cómo lo nutres, con qué lo nutres? ¿Dónde quieres estar? Dónde vives, como vives, con qué hábitos, con quien vives y qué vínculos construyes también forman parte de estas preguntas reflexivas.

Pregúntate, obsérvate, siéntete y elije.
Definir dónde quieres estar es clarificar el mapa de ruta, ajustar las coordenadas en tu GPS. Cuando estás perdido y no indicas una dirección, el GPS no te puede llevar a ninguna parte, y seguirás perdido. Clarificar el norte, identificar las motivaciones verdaderas para el cambio se vuelve extremadamente necesario, y hace el camino más fácil. 


Además, sin motivación esencial, sin tener claro qué situación nueva deseas en tu vida, en tus vínculos, en tu trabajo, en tu modo de ser, no hay energía para el cambio. La motivación es precisamente la energía que te permite moverte. Porque el cambio y la transformación requieren dedicación y compromiso, requieren asumirse como protagonista de la propia vida.